10 kilos de hielo seco consisten en dióxido de carbono sólido a –78,5 °C, presentado normalmente en bloques o pellets. Al contacto con el aire sublima (no deja agua), generando una niebla blanca intensa y un gran poder de refrigeración.
Es ideal para eventos, efectos visuales, conservación en frío, transporte refrigerado y usos técnicos, ofreciendo alta duración y rendimiento frente al hielo convencional.





